Antonio Helguera Martínez

Antonio Helguera

Nació desde muy pequeño en el Distrito Federal. Heredó los pinceles de su padre y en vez de hacer lo que dice el refrán, pintó las paredes de la casa materna hasta que lo inscribieron en los Talleres de Iniciación Artística del DIF. Ahí estudió, además de dibujo, danza folclórica, declamación y grabado en cassete.
Dueño de un temperamento explosivo, fue expulsado repetidamente de varias escuelas, hasta que por fin encontró el centro educativo en el que permanecería durante toda su etapa formativa: el billar “La Carambola de Tres Bandas”, en el centro de la Ciudad de México.
En los ratos que le dejaba libre el billar, Toni visitaba las pulquerías y las cantinas de los barrios más bajos, en cuyos baños realizó memorables murales y escribió notables poesías que no citaremos para no herir la modestia del biografiado.

Hartos de que también a ellos les rayara las paredes, los dueños de los establecimientos antes mencionados se cooperaron para inscribir al joven talento en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado, “La Esmeralda”.
Para poder sufragar sus estudios, Helguera decidió hacer monitos, los cuales se publicaron en el periódico El Día de 1983 a 1985. En ese año lo contrataron en La Jornada como velador, pero por un error del departamento de personal fue adscrito como caricaturista. A la fecha no han conseguido deshacerse de él.
Ha colaborado también en la revista Siempre! y actualmente colabora en la revista Proceso haciendo la sección “Mono Sapiens” con Hernández.
El monero exhibe en su casa una medalla y una estatuilla correspondientes al Premio Nacional de Periodismo en sus versiones de los años 1996 y 2002, aunque no se sabe bien a bien de dónde los sacó; la PGR aún investiga su procedencia.
En el prontuario delictivo que ésta institución ha elaborado destaca también que Helguera ha sido codirector de las revista El Chahuistle y El Chamuco, así como coautor de los libros “El Sexenio me da Risa” (Grijalbo, 1994), junto con El Fisgón; “El Sexenio ya no me da Risa” (Grijalbo, 1994), junto con El Fisgón; “El Sexenio me da Pena” (Grijalbo, 2000), junto con El Fisgón y Hernández y “El Sexenio se me hace Chiquito” (Grijalbo, 2003), junto con El Fisgón y Hernández.